La conquista del espacio y otras yerbas

 

Hay cosas que si las mirás a la distancia, no podés entender como pasaron.
El presidente estaba ordenando su discurso. El acto iba a ser en una escuela de Córdoba capital y no quería cometer ningún error. En su despacho y jugando con el movicom se encontraba el ministro del interior. A verlo tan preocupado por una actividad casi rutinaria del mandatario, se acercó y le preguntó directamente cuál era el problema. “No se me ocurren otras ideas para elogiarles a estos changos que no tengan que ver con el turismo. Ya se dijo todo lo que tenía que decir acerca de esta provincia y hacer un anuncio tiene sus riesgos, acordate que no es justamente una región afín a nuestro partido político y vamos a estar en el foco todo el tiempo.”
El ministro le tiró una locura “Escuchame Carlos, relajate y pensalo como un juego de palabras. Si te divierte a vos, seguramente debe divertir a tu público. Ponele un poco de desafío. Improvisá algo. Mirá, te juego un asado para 20 personas en Olivos si sos capaz de nombrar tres palabras que te voy a escribir “ y en un papelito escribió algo que no dudó en esconder en su bolsillo. El presidente estuvo a punto de decirle al ministro que no estaba para bromas y necesitaba terminar el discurso, pero ante la ausencia de ideas y de tiempo le pareció hasta descontracturante intentarlo. De última pagaría el asado con los fondos públicos. Le dio la mano sellando el pacto y el ministro le entregó un papelito doblado en cuatro. El presidente tomó el papel doblado y se rió con una mueca de costado. Decidió redoblar la apuesta y le propuso al ministro pagar una cena en el restaurante más caro de la costa si al discurso lo improvisaba y terminaba con un gran aplauso. Para ello iba a abrir el papel justo en el momento de decir el parlamento. El ministro, a pesar de tener compromisos ineludibles para ese día, se arregló la agenda para no perderse el discurso presidencial.
Llegado el día, y pasado todo el protocolo del acto, se encontró el presidente frente a su joven auditorio. Saludó a todos mientras sacaba el papelito de su bolsillo y lo desplegó en el atril para leer esas tres palabras inolvidables.

LICITACION – ESTRATOSFERA – COREA

El presidente a continuación enunció su discurso.
Corría el año 1996 y este es el fragmento inolvidable:

http://www.minutouno.com/…/341146-te-acordas-cuando-carlos-…

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, texto
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Un comentario sobre “La conquista del espacio y otras yerbas

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  1. En México tuvimos uno de esos, que sin haber twitter ni face sufrió la burla colectiva. Se atrevió a decir en un discurso “Defenderé al peso como un perro” Mentiras viles, las devaluaciones eran increibles Si se filtra lopez portillo el perro se verá que a veces, un mal escritor y un mal gobierno cocinan el peor estofado.

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