Cenizas de amor

Por Nano Rodriguez

Sentados frente a frente, Alejandra y Martin se miraban a los ojos de forma profunda, callados. Ella echada hacia adelante, con los codos sobre sus rodillas y las manos unidas enfrente. Él, sin desviar la mirada, le tomó sus manos.
Más de ocho años habían pasado desde la noche en la que se conocieron. Eloisa, la mejor amiga de Alejandra, estudiaba con Martin y fue la persona que los presentó. La magia nació al instante. Pero ocho años más tarde ahí estaban, callados. No se habían quedado sin palabras, sino que no hacían falta. Ambos sabían lo que estaba pasando.
-¿Y qué se hace a los 35 años sola?- preguntó Alejandra. Martin se sonrió con cariño y no tardó en responder –Ser feliz Ale, ser feliz-
-¿Y qué se hace con los recuerdos? ¿Qué se hace con el cariño, con las historias, con las costumbres?- Martin pensó un momento. Desvió su mirada y dijo dubitativo –Quemarlos-.
-¿Me hablas enserio? – por alguna razón Alejandra empezó a sonreír. –Quememos todas las cartas, las fotos, las entradas a recitales, todo lo que nos une y empecemos nuestras vidas sin todo eso, sin nada que extrañar-
Ambos empezaron a recolectar todo recuerdo que los unía en el departamento. Una situación triste, frustrante, pasó a ser un juego. Estuvieron horas recordando con risas y alegría su historia a través de los objetos hallados.
– Qué loco que todo esto no sea más que un recuerdo. ¿no?- Alejandra comenzaba a darse cuenta que el juego llegaba a su fin y que retornaba al punto donde las opciones eran volver a la rutina o terminar una historia hermosa, pero desecha.
Ambos subieron a la terraza, donde había una parrilla. Vaciaron la caja y la dos bolsas con los objetos encontrados. Se miraron y ambos hicieron un gesto afirmativo. El atardecer se hacía noche y el lugar comenzó a iluminarse con la llama de su historia.
Viendo como todo se consumía, con esa alquimia del fuego en la noche, Alejandra y Martin se miraron. Esta vez de la forma más intensa, como hacía meses no lo hacían. En ese instante, quizás sin darse cuenta, al calor del fuego, Alejandra y Martin se amaron, al menos por unos segundos, de la forma más profunda…

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Un comentario sobre “Cenizas de amor

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  1. Soy fan de Nano 😛

    Qué lindo tenerlo de vuelta por acá. Bah, capaz que soy yo ahora la que vengo poco, para mí es un regreso. Ahora está muy de moda esto del método Marie Kondo y lo vi reflejado en esta historia, tan actual, con todo eso de soltar … ¿Será que por dentro también se quema la mamoria? Impecable texto.

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