Sábado a las 17:00

Por Raúl Leiva

Escribo en caliente y sin pensar demasiado en la ortografía y la construcción de las frases.
Esto que cuento pasó hace cuatro horas, en una plaza de mi viejo barrio.
Vamos a ponerlo por lo menos en orden para que se entienda.
Hace 25 años yo iba a la Escuela Don Bosco de una localidad Bonaerense, no voy a decir cual. Allí pasé los seis peores años de mi vida. La elección del colegio fue de mi papá, nos quedaba relativamente cerca y la educación de ese entonces era de excelencia.
Nunca me destaqué por nada en particular, las habilidades en el deporte no eran mi fuerte y las ciencias exactas requerían de mi mejor esfuerzo para alcanzar el mínimo requerido para aprobar la materia. Lo que se me daba con facilidad era el dibujo. Donde veía una hoja en blanco, o cualquier espacio, ahí yo plantaba un paisaje, o una paloma o un par de niños jugando a la pelota. Me fascinaba dibujar todo tipo de cosas. Esta habilidad fue descubierta y fomentada por el Padre Graziano. El me acercaba todo tipo de bibliografía y me llevaba a los demás colegios para ver exposiciones y me sentí por fin valorado. Para el centenario del Colegio, me propuso hacer un mural en base a uno de los dibujos que yo había hecho. Se trataba de Don Bosco junto a otros chicos dándole maíz a las palomas. Este mural, iba a estar en la pared del patio trasero y como yo era muy chico para pintar, me iban a ayudar con la realización, los preceptores y unos seminaristas amigos del Padre Graziano. Para ello íbamos a hacerlo un sábado a la tarde, así se secaba para el lunes a la mañana.
Y ese sábado fui a ser una suerte de director de obra. El boceto del dibujo estaba casi completo, tal como yo lo había hecho pero en tamaño gigante. Faltaba colorearlo y allí estaba yo , para dirigir esta parte del trabajo. Fui repartiendo los pinceles e indicando dónde iban las sombras y donde los reflejos. Los preceptores y demás pintores me obedecían pacientemente. En un momento, el Padre Graziano me llamó a la sacristía para contarme una noticia. Allí fui casi corriendo y detrás mío, sin darme cuenta, dos de los preceptores me escoltaron en silencio. No tiene caso relatar lo que pasó esa tarde en la sacristía. Los recuerdos se me atropellan, solo recuerdo el asco y un fuerte olor a cigarrillos negros y sudor. El infierno fue vivir con ello sin poder hacerlo público. ¿Quien me iba a creer? A la noche el Padre me llevó a casa en su auto. “De esto ni una palabra a nadie ¿Entendiste? Es un secreto entre vos, Dios y yo.” y me bajé del auto corriendo.
Hace cuatro horas, sacando fotos para un trabajo de diseño gráfico pasé por la vieja plaza de la ciudad y empecé a hacer unas tomas sin un objetivo claro, fueron una veintena larga de fotos.
Cuando llegué hace un rato a casa y me puse a mirar las fotos, ahi lo vi, como siempre, con su gorra de domingo. Lo veo y tiene la misma actitud de haberme descubierto. Hasta veo la intención de pararse para seguirme diciendo que me calle, que no diga nada. El Padre Graziano estaba ahí, de incógnito casi, jugando a las cartas vaya a saber con quien sabe quién. Nos descubrimos, solo que yo lo hice en casa recién, y tengo muchas ganas de vomitar.
Ni siquiera sé por qué escribo ésto.
Los que pudieron cambiar la historia ya están muertos, como yo.
El mural en cambio todavía está, gastado y escrito por los niños, pero todavía se adivina a un Don Bosco muy parecido a Graziano acariciando a un niño muy parecido a mi.
El infierno siempre brota en alguna parte, cuando menos te lo esperás
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: